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Angustia por los resultados médicos: cómo afrontar tu miedo

28 de enero de 2019

Las pruebas médicas y las exploraciones son una parte importante del plan de tratamiento de tu hijo. Son una forma de controlar la evolución, un indicador temprano de problemas y una de las principales armas en la lucha contra cualquier enfermedad o herida en la infancia.

Entonces, ¿por qué los estudios generan tanto terror en los padres? Es por la incertidumbre que los rodea, el miedo a las malas noticias o que cualquier remisión sea breve. Es por saber que sus vidas pueden cambiar en un instante.

Es angustia por los resultados médicos.

¿Qué es la angustia por los resultados médicos?

La angustia por los resultados médicos refiere a la ansiedad, la preocupación y el miedo que se siente antes de un estudio médico y después, ya sea para controlar la evolución durante el tratamiento o para controlar que no haya recaídas después. Algo que, desafortunadamente, es muy normal.

Puede que no sientas alivio, aun con un resultado “bueno”. Te seguirá preocupando que esto sea solo un respiro temporal hasta la próxima prueba en unas pocas semanas o meses.

La buena noticia es que algunos niños, en especial los más pequeños, no toman total dimensión de lo que está pasando. ¡Pero tú como padre ciertamente lo haces!

¿Cuáles son los signos de la angustia por los resultados médicos?

La angustia por los resultados médicos puede ser intensa e imitar los síntomas del trastorno de estrés postraumático (TEPT). Una próxima prueba podría desencadenar el TEPT.

Si bien la experiencia de cada persona es diferente, se pueden reconocer algunos síntomas de la angustia por los resultados médicos que debes tener en cuenta:

  • Dificultad para dormir, comer o funcionar en la vida cotidiana
  • Pensamientos intrusivos
  • Irritabilidad
  • Sentimientos de impotencia o miedo
  • Revivir el diagnóstico o el tratamiento anterior
  • Retrasar las decisiones importantes

(Si sientes que tu ansiedad excede de los estudios médicos, puedes pensar en los signos del TEPT que se mencionan aquí. Muchos miembros de la familia experimentan TEPT durante el tratamiento o después).

Consejos para gestionar la angustia por los resultados médicos

Si tantos pacientes y sus familias experimentan angustia por los resultados médicos, ¿qué puedes hacer? Siempre te preocuparás, pero hay algunas acciones que pueden ayudar.

Planifica sabiamente

Planificar con anticipación puede ayudarte a recuperar algo de control. Piensa en qué partes son más estresantes y diseña un plan para aliviar esta carga. Si prefieres mantenerte ocupado, planifica actividades divertidas en torno al procedimiento. O no programes nada si quieres relajarte. Solo asegúrate de hacer aquello que los ayuda a sentirse mejor como familia.

Muchas personas también encuentran útil programar los estudios médicos por la mañana, para no tener que lidiar con la ansiedad todo el día. Por último, asegúrate de programar una cita de seguimiento, o al menos tener una comprensión clara de cuándo y cómo escucharás los resultados, y qué hacer si no lo haces.

Busca distracciones

La distracción es una de las formas más comunes en que las personas manejan la ansiedad. Antes, durante o después del estudio médico de tu hijo, intenta leer, escuchar música o ver televisión o películas. Otras actividades que pueden ayudar son colorear, tejer, hacer manualidades o escribir un diario.

Practica la atención plena

La atención plena es el proceso de enfocarse en el momento presente y solo reconocer tus pensamientos y sentimientos. Puede implicar técnicas como la meditación o la respiración profunda.

Para empezar, trata de concentrarte en tu respiración. Esto sirve para mantenerte en el momento presente y combatir los signos físicos del estrés. Los miembros de tu equipo de atención también pueden recomendar recursos útiles, como meditaciones guiadas, clases o libros.

También puedes preguntarte si la preocupación realmente vale la pena. No tiene sentido preocuparse por un futuro que podría no ocurrir. Por difícil que sea, es mejor concentrarse en el hoy y en lo que puedes controlar.

Date un “momento de preocupación”

Si la atención plena no es para ti o no puedes romper el círculo de preocupación, prueba de reservar un momento para enfocarte en los miedos. Este “momento de preocupación” pueden ser uno o dos períodos de 10 minutos. Si te asalta una preocupación durante el día, solo escríbela. Saber que tendrás un momento para volver a ella más tarde puede ayudarte a ignorarla más fácilmente.

Crea rituales

La mayoría de los estudios tendrán que hacerse con regularidad, por lo que puede tener cierto sentido crear rituales que los ayuden a pasar por esos momentos. Puede ser normalizar la experiencia y transmitir seguridad en un momento de incertidumbre. No importa lo que hagas, mientras sea lo mismo cada vez. Desde ya es importante considerar el disfrute, pero la repetición es lo que brinda tranquilidad.

Come, duerme y haz ejercicio

Es probable que estés cansado de oír “tienes que cuidarte” y que no solo te parezca imposible, sino completamente fuera de lugar. Sin embargo, si atiendes tus necesidades, podrás cuidar mejor a tu hijo.

Los alimentos nutritivos y el sueño alimentan tu cuerpo y tu mente. El ejercicio aporta una forma natural de eliminar toda la adrenalina que genera el estrés. Cualquier actividad física funcionará, pero las que se centran en el flujo y el ritmo, como el yoga o caminar, pueden resultar más calmantes.

Cambia tu mentalidad

Es más fácil decirlo que hacerlo, pero te ayudará a cambiar la forma en que piensas acerca de estos procedimientos. Los estudios médicos y otros análisis no causan enfermedades ni heridas. Por el contrario, permiten detectar cualquier recurrencia a tiempo, saber si el tratamiento está funcionando y ayudar al equipo de atención de tu hijo a crear el mejor plan.

Pide ayuda

Pedir ayuda no es un signo de debilidad sino de fortaleza. No se te ocurriría pensar que tu hijo o un amigo se enfrenten a una enfermedad o herida que les cambia la vida solos. Entonces, ¿por qué tú sí?

Primero, habla con tu médico si sientes que tu ansiedad está fuera de control. Pueden recomendar medicamentos para aliviar los síntomas, ya sea a largo plazo o antes de un estudio. También pueden conectarte con un equipo de profesionales, como trabajadores sociales, terapeutas y capellanes, que pueden ayudarte a controlar mejor tus emociones.

Acércate a tu comunidad. Rodéate de personas que te hagan bien. No te olvides de la importancia de tener alguien que te escuche. Te ayuda a desahogarte o expresar tus miedos en voz alta.

Cómo afrontar la angustia por los resultados médicos

Lamentablemente, no hay cura para la angustia por los resultados médicos. Los estudios médicos regulares son una parte de la vida y los malos resultados son un miedo muy real. Sin embargo, hay cosas que puedes hacer para ayudarte a sobrellevar el problema. Puedes tomar un tiempo encontrar las técnicas que mejor funcionen para ti. Hay esperanzas.

Y por sobre todo, recuerda que no estás solo. Acércate a la familia y a los amigos. Recuerda que puedes encontrar más apoyo en CopingSpace.org.

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