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Cómo apoyar a tu hijo si es víctima de bullying

28 de abril de 2019

Los niños con una enfermedad o lesión que les cambia la vida tienen mucho que afrontar: tratamientos, efectos secundarios de medicamentos, cirugía y más. Lamentablemente, además de todo eso, muchos también tienen que lidiar con el bullying, o acoso escolar.

A nivel nacional, 1 de cada 5 estudiantes dicen haber sufrido bullying. En un estudio, se señaló que los niños con cáncer que participaron en la investigación dijeron sufrir aproximadamente el triple de bullying que los niños sanos. Si bien esos números son alarmantes, hay cosas que un cuidador puede hacer para ayudar.

¿Qué es el bullying?

Para entender cómo ayudar a tu hijo, primero debes entender lo que es el bullying, o acoso escolar. La Asociación Americana de Psicología define el bullying como “cualquier comportamiento agresivo que es intencional e implica un desequilibrio de poder o fuerza. Es un comportamiento que se repite y puede ser físico, verbal o vincular”. Tanto los niños como las niñas pueden ser acosadores. Sin embargo, las niñas tienden a excluir socialmente a otra persona, mientras que los niños tienden a ser más físicos.

Cualquier persona puede sufrir bullying, pero las víctimas más frecuentes suelen ser los niños que son percibidos como débiles o incapaces de protegerse físicamente a sí mismos. Esa puede ser la razón por la que los niños enfermos o heridos tienen un riesgo mayor.

¿Tu hijo aumentó de peso, perdió el cabello o tuvo un cambio en su visión o audición debido a los tratamientos? Tal vez tiene una cicatriz visible de una quemadura o de una cirugía o tuvo que someterse a una amputación. Todos estos podrían ser motivos por los que un acosador lo elija como blanco.

Señales de que tu hijo puede estar sufriendo bullying

Aunque esperas que tu hijo te cuente si está sufriendo bullying, puede que se sienta débil o avergonzado, o que tenga miedo a las represalias. De hecho, en un informe sobre Indicadores de Crimen y Seguridad Escolar de 2012 publicado por el Centro Nacional de Estadísticas de Educación, se encontró que solo el 40 % de los incidentes de bullying se les contaron a adultos. Por lo tanto, es importante estar muy atento a las señales.

Estas son algunas de las señales que indican que un niño está sufriendo bullying:

  • Cambios en los hábitos alimenticios, como saltarse comidas o darse atracones de forma repentina
  • Dolores de estómago frecuentes, dolores de cabeza o enfermedades fingidas
  • Lesiones que no tienen explicación
  • Pérdida de interés o evitación de las interacciones sociales. Esto también abarca una pérdida de interés en las tareas escolares o una baja en las calificaciones
  • Cambios en los hábitos de sueño
  • Disminución de la autoestima

Cómo ayudar a un niño que está sufriendo bullying

Si crees que tu hijo es víctima de bullying, hay muchas cosas que puedes hacer para apoyarlo. Comienza por tener una conversación para saber lo que sucede en la escuela, en el autobús, en el vecindario o en línea. Eso te ayudará a entender lo que está pasando y a tomar las medidas apropiadas para detener el comportamiento del acosador.

Estas son otras medidas que puedes tomar:

  • Ayuda a tu hijo a identificar adultos de confianza a los que pueda recurrir si le preocupa sufrir bullying.
  • Trabaja con tu hijo para crear y ensayar frases que pueda decirle, en voz alta y firme, a la persona que lo está acosando. Pueden ser frases como “No me gusta cuando dices eso” o “No me gusta lo que estás haciendo”.
  • Ensayen situaciones en las que tu hijo se mantenga erguido y mire al acosador a los ojos. Durante este tiempo, ayúdalo a no mostrarse demasiado emocional, ya que eso puede “alentar” al acosador. Ya en un lugar seguro, tu hijo puede expresar sus sentimientos acerca de la situación.
  • Aconseja a tu hijo que se aleje de la situación, si es posible. Es importante enseñarle a que se aleje de las situaciones que lo hagan sentir muy incómodo o en peligro, y a avisarle a alguien de inmediato.
  • Además de hablar contigo, tu hijo puede beneficiarse de hablar con un consejero escolar o con un profesional de la salud mental. Los niños que sufren acoso escolar pueden tener baja autoestima, problemas para concentrarse, estar deprimidos o sentirse abrumados. Un profesional puede ayudarlos a manejar estos sentimientos y a crear estrategias para sobrellevar el problema.

Sobre todo, es importante que tu hijo sepa que eres su aliado y apoyo. Escucha sus preocupaciones y hazle saber que estás de su lado. Desafortunadamente, el bullying es un aspecto común de la infancia, pero con el apoyo adecuado, tu hijo no solo puede recuperarse, sino también prosperar.

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