CONSEJOS DE AFRONTAMIENTO PARA HERMANOS
Tener un hermano o una hermana que recibe tratamiento médico puede ser confuso y aterrador para un niño. Es posible que no alcance a comprender lo que sucede ni sus reacciones. Afortunadamente, hay formas en que los padres pueden ayudarlo a afrontar la situación.
Tener un hermano o una hermana que recibe tratamiento médico puede ser confuso y aterrador para un niño. Es posible que no alcance a comprender lo que sucede ni sus reacciones. Afortunadamente, hay formas en que los padres pueden ayudarlo a afrontar la situación.
Los amigos, la familia y los padres juegan un papel fundamental en ayudar a los hermanos a sobrellevar la situación. En la medida de lo posible, es importante ayudarlos a mantener las rutinas: ir a la escuela, practicar deportes, ver a los amigos. Pero es también necesario aceptar que las cosas han cambiado y reconocer su situación particular.
- Los niños tienen una imaginación activa y pueden formarse una idea equivocada de lo que está sucediendo. Haz preguntas para averiguar lo que tu hijo sabe y trata de darle respuestas simples, honestas y adaptadas a su edad.
- De ser posible, permite que el niño sano sea parte del cuidado de su hermano. Coordina una visita al hospital y preséntale al equipo de atención médica. Deja que elija qué juguetes y juegos llevar al hospital. Esto eliminará algo del misterio y le permitirá sentir que está ayudando y que tiene cierto control.
- Reconoce sus emociones y los cambios en su rutina. Cuando sea posible, trata de adaptar su necesidad de normalidad y hazlo parte en la toma de decisiones sobre los ajustes necesarios. Para obtener más información sobre esta y otras formas de ayudar, consulta nuestra Guía para ayudar a los niños a sobrellevar los cambios.
- Piensa en formas de pasar tiempo juntos como una familia, si es posible. Es importante que destines un tiempo para compartir con los hermanos, a pesar de la naturaleza apremiante del tratamiento. Media hora de tiempo de calidad solo contigo puede significar mucho.
- Pregunta al personal del hospital sobre los programas para hermanos. Los hospitales ofrecen apoyo a hermanos por intermedio de los servicios de trabajo social, vida infantil o de un capellán.
- Anima a tu hijo a desarrollar o mantener su propia identidad fuera de la enfermedad o herida de su hermano/a. Dale entidad a los demás aspectos de su vida. Tiene que afrontar los mismos desafíos y oportunidades que otros niños, pero podría sentir que no es tan importante para las demás personas de su vida o que no lo reconocen.
Los amigos, la familia y los padres juegan un papel fundamental en ayudar a los hermanos a sobrellevar la situación. En la medida de lo posible, es importante ayudarlos a mantener las rutinas: ir a la escuela, practicar deportes, ver a los amigos. Pero es también necesario aceptar que las cosas han cambiado y reconocer su situación particular.
- Los niños tienen una imaginación activa y pueden formarse una idea equivocada de lo que está sucediendo. Haz preguntas para averiguar lo que tu hijo sabe y trata de darle respuestas simples, honestas y adaptadas a su edad.
- De ser posible, permite que el niño sano sea parte del cuidado de su hermano. Coordina una visita al hospital y preséntale al equipo de atención médica. Deja que elija qué juguetes y juegos llevar al hospital. Esto eliminará algo del misterio y le permitirá sentir que está ayudando y que tiene cierto control.
- Reconoce sus emociones y los cambios en su rutina. Cuando sea posible, trata de adaptar su necesidad de normalidad y hazlo parte en la toma de decisiones sobre los ajustes necesarios. Para obtener más información sobre esta y otras formas de ayudar, consulta nuestra Guía para ayudar a los niños a sobrellevar los cambios.
- Piensa en formas de pasar tiempo juntos como una familia, si es posible. Es importante que destines un tiempo para compartir con los hermanos, a pesar de la naturaleza apremiante del tratamiento. Media hora de tiempo de calidad solo contigo puede significar mucho.
- Pregunta al personal del hospital sobre los programas para hermanos. Los hospitales ofrecen apoyo a hermanos por intermedio de los servicios de trabajo social, vida infantil o de un capellán.
- Anima a tu hijo a desarrollar o mantener su propia identidad fuera de la enfermedad o herida de su hermano/a. Dale entidad a los demás aspectos de su vida. Tiene que afrontar los mismos desafíos y oportunidades que otros niños, pero podría sentir que no es tan importante para las demás personas de su vida o que no lo reconocen.
Formas de ayudar a los hermanos a afrontar la situación
- En la medida de lo posible, mantén las rutinas diarias, las actividades y los límites. Esto puede contribuir a la sensación de normalidad en casa. Tener rutinas y actividades regulares (como horarios para comer, ir a dormir y tareas domésticas) permite que los niños sepan lo que vendrá. Puede ser tentador flexibilizar las reglas familiares para ayudar a los hermanos a sentirse especiales o compensar los momentos difíciles, pero la mejor opción suele ser no introducir más cambios en las reglas ni las expectativas.
- Destina tiempo para hablar a menudo con tus otros hijos sobre lo que está sucediendo, qué esperar y lo que están sintiendo. Deja que hagan muchas preguntas. Si estas conversaciones difíciles te generan nerviosismo, puedes leer Cómo darle malas noticias a tu hijo para obtener apoyo adicional.
- Responde las preguntas de tu hijo con honestidad y palabras simples. Es posible que tengas que dividir el tema en varias conversaciones breves o hablar de lo mismo más de una vez.
- Alienta a tu hijo a expresar sus sentimientos y a reconocer los posibles cambios que experimentarán día a día. Hay muchas formas de expresar los sentimientos (hablar, dibujar, contar cuentos, abrazarse) en diferentes momentos (durante la cena o antes de irse a dormir) y lugares (en el automóvil, en casa, en el hospital). Ayuda a los hermanos a identificar sus sentimientos, como tristeza, miedo, enojo, celos o culpa. Comparte tus propios sentimientos y conviértete en un buen oyente, aunque sea duro escuchar lo que tu hijo tenga para decir.
- Detecta si los hermanos se sienten tristes, preocupados, perdidos en sus pensamientos, o si parecen enojados o irritados. Pregúntales en qué piensan. Recuerda que los cambios de comportamiento pueden provenir de preocupaciones o sentimientos de angustia.
- Ofrece opciones siempre que sea posible. Pueden elegir qué comer o cuándo visitar a su hermano/a en el hospital, si quieren hacerlo.

- Incentiva a los hermanos a divertirse. A menudo, los hermanos se sienten culpables por querer divertirse mientras su hermano/a no está bien. Recuérdales que les hace bien pasar tiempo con amigos y hacer las actividades o los pasatiempos que disfrutan. Mejor aún, sé el ejemplo de ese comportamiento.
- Los niños escuchan más de lo uno cree. Sé consciente de las conversaciones que tienes frente a los niños o cerca de ellos. Hazles saber que estás allí para responder todas las preguntas que tengan.
- Tranquiliza a tu hijo diciéndole que no causó la enfermedad y que no puede contagiarse (si no es una enfermedad infecciosa). “El cáncer [o la diabetes] no es como un resfriado, no te enfermas por estar cerca de tu hermano o darle besos”.
- Aprovecha la tecnología para mantenerse en contacto mientras estén en el hospital (llamada, videollamada).
- Si el hermano que tiene una enfermedad o herida ahora se ve o actúa muy diferente de antes, tu hijo puede sentirse avergonzado o no saber qué decir. Habla con ellos sobre lo que están sintiendo y practiquen algunas frases que podrían usar cuando alguien haga una pregunta o comentario sobre su hermano/a.
- ¿Tu hijo tiene algún objeto de apego especial? De ser así, asegúrate de que lo tenga con él donde quiera que vayan.
- Anima a tus amigos/familiares a tratar a tu hijo como una persona individual, separada de su hermano. También puede ser útil hablar con los amigos o sus padres sobre cómo pueden ser más solidarios.
- Busca ayuda si tus otros hijos parecen tener dificultades. Habla con el médico de tu hijo acerca de consultar con un profesional de la salud mental, como un psicólogo o un trabajador social.
- Lee el artículo Cómo ayudar a hermanos de niños con cáncer y otras enfermedades graves para obtener más consejos de hermanos reales que ya pasaron por lo que tú estás pasando ahora.
Frases útiles para usar con los hermanos
Es importante hablar abiertamente con tus hijos sobre los cambios en sus vidas y lo que están experimentando. Nadie los conoce mejor que tú; aprovecha esas experiencias para este momento. Los médicos y las enfermeras también pueden aportar sugerencias específicas sobre cómo explicarle la enfermedad o el tratamiento a los hermanos en términos amigables.
A continuación, encontrarás algunas sugerencias para comenzar.
- “¿Cómo estás? ¿Estás preocupado o asustado por algo?” “Cuando algo me preocupa, me ayuda hablar con alguien”.
- “Este es un momento muy confuso para todos nosotros. ¿Hay algo de lo que quieras hablar?”
- “Si no tienes ganas de hablar en este momento, ¿te gustaría hacer un dibujo o escribir algo sobre lo que sucede y cómo te sientes?”
- “Están pasando muchas cosas y hay muchos cambios. Seguro que sientes como que todo está fuera de control. ¿Cómo te sientes? ¿Qué podemos hacer para ayudarte?”
- “Sé que paso mucho tiempo con tu hermano/a en el hospital. Imagino que, a veces, sientes celos”.
- “El hospital o la clínica es un lugar nuevo para todos. Si algo te genera dudas o te asusta, cuéntamelo para que podamos hablar de ello”.
- “A veces, para ayudar mejor a tu hermano/a, las enfermeras o los médicos tienen que revisar su cuerpo o darle medicamentos que solo se pueden administrar en el hospital o la clínica”.
- “¿Puede ser que estés enojado o triste porque _______ y yo (mamá, papá) tenemos que irnos tanto tiempo y quedarnos en el hospital? ¿Quieres hablar sobre cómo te sientes y lo podemos hacer para que sea un poco más fácil?”
- “Sé que ________ ha recibido muchos regalos y atención desde que se enfermó (lastimó). También sé que, tal vez, no te parece justo”.
- “¿Qué necesitas? ¿Qué haría las cosas más fáciles para ti?”
Nota: Habla con el especialista en vida infantil, las enfermeras y los médicos sobre lo que tienen por delante y elige tus palabras en consecuencia. Es importante no hacer promesas que no sean realistas, por ejemplo, “apenas sentirás el pinchazo”.
Recursos para hermanos
Si bien los cuidadores siempre serán la principal fuente de apoyo para los hermanos, no pueden hacerlo todo solos. Afortunadamente, hay recursos para ayudar a los hermanos a transitar este momento difícil. A continuación, encontrarás algunas ideas para comenzar. Para obtener más información e ideas, lee la publicación en nuestro blog, Recursos para niños que tienen un hermano/a con una enfermedad o herida y descarga los Recursos para hermanos.
- Especialistas en vida infantil y programas hospitalarios: los especialistas en vida infantil (CLS) pueden ser un gran recurso tanto para el niño que tiene una enfermedad o herida como para los hermanos. Pueden ayudar a explicar el diagnóstico y el plan de tratamiento de un niño, enseñar habilidades de afrontamiento o recomendar otros programas específicos para hermanos.
- Apoyo escolar: los maestros, los consejeros de orientación y el resto del personal escolar pueden desempeñar un papel importante en la forma en que los niños mayores de cinco años se adaptan y afrontan la situación. Pueden estar atentos a cambios de comportamiento y signos de estrés, proporcionar adaptaciones apropiadas y actuar como un lugar seguro para compartir sentimientos. Los consejeros de orientación y los psicólogos escolares también pueden recomendar recursos externos, como terapeutas, grupos de apoyo y tutores, en caso de ser necesario. Otra herramienta útil de comunicación con la escuela de tu hijo es el formulario de apoyo escolar para hermanos. Imprime el formulario aquí.
- JustSibs: para los hermanos de 11 a 16 años, ofrecemos JustSibs.org, una experiencia digital interactiva que los ayuda a transitar muchos de los desafíos y las emociones que deben afrontar. Aquí encontrarás una variedad de recursos, incluida la historieta de estilo “elige tu propia aventura”, SibXperience, que te ayudarán a transitar todo el proceso, desde el diagnóstico de su hermano hasta el tratamiento y más.
- Campamentos para hermanos: pueden ser una gran oportunidad para que los hermanos se diviertan, se conecten con niños que entienden y reciban apoyo y orientación de consejeros que están capacitados para abordar sus circunstancias especiales. Sin embargo, muchos son específicos para el diagnóstico, por lo que la mejor opción es hablar con el especialista en vida infantil o el trabajador social para obtener referencias.
- Sibshops: los Sibshops son eventos intensivos presenciales en los que los niños pueden conocer a otros hermanos que están pasando por lo mismo, divertirse, jugar, reír y hablar sobre lo que es tener un hermano con necesidades médicas. Están pensados para ayudar a los hermanos a desarrollar estrategias saludables de afrontamiento y a sentirse menos solos. Para encontrar un evento en tu área, consulta el Directorio de SibShop.
Coordina el apoyo comunitario para los hermanos
Los amigos y la familia pueden desempeñar un papel muy importante en la vida de tus hijos sanos. Habrá momentos en los que tengas que enfocarte solo en las necesidades de tu hijo y necesitarás ayuda extra. Pide a la familia, a los amigos y posiblemente a la escuela que presten atención especial a tus otros niños y que te den una mano. Puedes compartir con ellos la página Comunidad para que lean sobre consejos y sugerencias de ayuda específicos.
A continuación, encontrarás algunas ideas para comenzar.
- Tu hijo puede empezar a sentir que su nueva identidad es la de su hermana _______, en lugar de ser él mismo. Habla con el maestro de tu hijo y con el personal del hospital. Pídeles que se dirijan a tus hijos por sus respectivos nombres y que reconozcan todos sus logros.
- Muchas veces, las personas traen regalos para el niño que está recibiendo atención. Mientras que otras personas, también traen regalos para el hermano, aunque son las menos. Piensa en cómo podrían manejar esta situación como familia. Algunas familias comparten los artículos con todos sus hijos, mientras que otras separan algunos artículos para los hermanos. Trata de pedirles a familiares y amigos cercanos que piensen en todos los niños cuando lleven artículos al hospital o a la casa.
- No puedes estar en dos lugares a la vez y necesitas que otras personas cuiden, trasladen o atiendan al niño sano. Este cambio puede ser difícil, pero mantener las rutinas siempre es útil. Para facilitar la transición, puedes usar el Formulario de apoyo para hermanos: información sobre mí para compartir las rutinas y los intereses de tu hijo, entre otros aspectos.
- Si tu hijo asiste a la escuela o a la guardería, habla con el personal acerca de continuar con la rutina habitual de tu hijo tanto como sea posible, para mantener cierto sentido de “normalidad” en su día. El Formulario de apoyo escolar para hermanos puede ser útil para iniciar estas conversaciones. El personal de la escuela también puede tomar nuestro seminario web gratuito, “Apoyo a los estudiantes que tienen un hermano con una enfermedad o herida que cambia la vida”, para obtener más información.
- Los amigos juegan un papel importante en el proceso de afrontamiento, aunque los hermanos quieran hacer muchas preguntas. Trata de animarlos a hacer lo que hacían antes de la enfermedad o herida y a hablar de cosas “normales”.
- Habla con los amigos de tus hijos y pídeles que digan “tengo una pregunta sobre tu hermano/a, ¿podemos hablar de ello?”. Esto le dará a tu hijo la opción de negarse con respecto a hablar sobre su hermano/a.
Ayudar a tu hijo a hablar sobre su hermano
A menudo, los hermanos reciben todas las preguntas sobre el tratamiento y la salud del niño enfermo de los amigos, la familia y los extraños. Esto puede ser incómodo porque no saben cómo responder.
Primero, diles que no tienen la obligación de responder si no quieren hacerlo. Luego, ayúdalos a prepararse para situaciones comunes que puedan afrontar. A continuación, encontrarás algunas sugerencias. También encontrarás más consejos e ideas para responder preguntas sobre la enfermedad o herida del hermano/a aquí.
Respuesta a la pregunta “¿qué le pasó a tu hermano/a?”
- Si tu hijo quiere responder a la pregunta, podría dar una respuesta sencilla como “mi hermano tiene cáncer. Está en el hospital recibiendo su medicina. Gracias por preguntar por él y cómo le está yendo”.
- Si no quiere responder, puede decir “no quiero hablar de eso ahora”.
Cuando las personas solo quieren hablar de su hermano
- “No quiero hablar de mi hermano ahora. ¿Podemos jugar a algo en cambio?”
- “Me parece que tienes muchas preguntas sobre mi hermana, pregúntale a mis padres”
- “¿Podemos hablar de otra cosa que no sea mi hermano/a?”
Cuando las personas hacen comentarios imprecisos
- “Creo que deberías hablar con mis padres sobre eso porque no es lo que escuché”.
- Este es un buen momento para recordarle a tu hijo que puede hablar contigo cada vez que lo desee.
Cuando las personas hacen comentarios hirientes
(insultan, se burlan de él o de su hermano/a, son groseras)
- Ayuda a tu hijo a ensayar lo que puede decirse A SÍ MISMO, para mantener la calma.
- Tu hijo bien puede alejarse e ignorar el insulto.
- Si fuera correcto o necesario responder, ayuda a tu hijo a identificar lo que funciona para él. Intercambiar insultos o ser hiriente no ayudará en nada:
▪ “No me gusta cuando hablas así de mi hermano/a. Si la gente se burlara de ti, no te causaría gracia”.
▪ “Eso que dices es muy feo”.
Recuerda:
Enséñale a tu hijo a alejarse de las situaciones que le hagan sentir muy incómodo o en peligro y a avisarle a alguien de inmediato.