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Hospital de los Ositos: cómo ayudar a los niños a superar el miedo al doctor a través del juego

Child Playing Doctor¿Tu hijo tiene miedo de ir al médico? ¿Se pone ansioso cada vez que tiene que hacerse un estudio o un procedimiento médico? Una de las partes más difíciles del cuidado es lograr que los niños hagan cosas difíciles, pero necesarias. Esto es más difícil si te sientes incapaz de aliviar sus miedos. Cuando un hijo tiene una enfermedad o herida que le cambia la vida, la vida puede convertirse en una cadena interminable de visitas médicas y ansiedad.

Si esto se parece a tu caso, no estás solo. De hecho, en una encuesta nacional del Hospital Infantil C.S. Mott, cerca de la mitad de los padres de niños de 2 a 5 años mencionaron que sus hijos tienen miedo de ir al médico. Pero hay algo simple que puedes hacer para ayudar: los juegos de roles. En efecto, jugar al doctor es una práctica que los especialistas en vida infantil utilizan con regularidad en muchos hospitales y clínicas. Se conoce con el nombre de Hospital de los Ositos.

¿Qué es un Hospital de los Ositos?

Child Measuring Toy at DoctorsUn Hospital de los Ositos es una forma divertida de aliviar los miedos. Los niños juegan con sus animales de peluche y les brindan los cuidados que recibieron o recibirán de su equipo de atención médica. Los Hospitales de los Ositos son ideales para niños de 1 a 12 años porque los ayudan a tomar el control de la situación, algo raro para muchos en las experiencias médicas.

Suelen estar a cargo del equipo de vida infantil del hospital o la clínica, pero también puedes hacerlo en casa y así ayudar a tu hijo a reducir la ansiedad y sobrellevar la situación.

¿Por qué hacer un Hospital de los Ositos?

El ambiente hospitalario, los estudios y los procedimientos médicos son estresantes para cualquier niño. El objetivo de un Hospital de los Ositos es reducir sus miedos y ansiedad a través de la familiaridad y un sentido de control.

Los niños aprenden y se expresan a través del juego, por lo que jugar al doctor es una herramienta poderosa para normalizar una experiencia médica y ayudarlos a poner en práctica las habilidades que necesitan para afrontar la situación desde la seguridad del hogar. Los niños también usan lo que ven durante el juego, por lo que preparar un Hospital de los Ositos puede ayudarles a procesar experiencias pasadas y resolver malentendidos comunes.

Los beneficios de Hospital de los Ositos

Son muchos los beneficios de hacer un Hospital de los Ositos, tanto para tu hijo como para ti, por ejemplo:

  • Reduce la ansiedad y el miedo de los niños a las visitas al médico y los procedimientos médicos.
  • Promueve habilidades saludables para afrontar la situación.
  • Proporciona a los niños un sentido de empoderamiento.
  • Desensibiliza los niños con respecto al equipo médico.
  • Ayuda a los niños a comprender los tratamientos médicos básicos y los hábitos saludables (como lavarse las manos, estornudar en el codo, etc.).
  • Aumenta el conocimiento del niño sobre su cuerpo, la salud y el hospital.
  • Genera una oportunidad para que los padres aborden las preguntas e inquietudes de un niño.
  • Minimiza la angustia de los niños en las visitas al médico y, por lo tanto, mejora la capacidad del cuidador para compartir información y hacer preguntas a su equipo médico.

Cómo hacer un Hospital de los Ositos con tu hijoChild Playing Doctor, Looking in Stuffed Hulk's Ears

Hacer un Hospital de los Ositos en casa es tan sencillo como jugar a pretender. Primero, formen los equipos médicos y reúnan algunos “pacientes”. Pueden ser animales de peluche, muñecas, figuras de acción o incluso tú mismo. Los artículos comunes son un estetoscopio, mascarillas, vendas, jeringas, un manguito para la presión arterial, cinta adhesiva/gasa, depresores de lengua, bolas de algodón y guantes descartables. Simular los suministros también funciona si no tienen acceso a equipos reales.

Luego, en un ambiente cómodo y mientras tu hijo está tranquilo, explícale que van a jugar al doctor y para qué se usa cada elemento. Utiliza los nombres reales de las partes del cuerpo y del equipo médico para evitar los conceptos erróneos o la confusión. Puedes dejar que tu hijo simplemente explore o guiar el juego hacia procedimientos y situaciones específicos que encontrarán en la realidad. Los ejemplos pueden ser controles de presión arterial con un tensiómetro, controles cardíacos con un estetoscopio, medición de la temperatura con un termómetro y extracciones de sangre.

Jueguen al Hospital de los Ositos tantas veces como el niño quiera o necesite. A continuación, puedes repetir el proceso a medida que surjan nuevas situaciones o temores.

Guía rápida para jugar al Hospital de los Ositos

Para ayudarte a empezar, a continuación te mostramos los pasos básicos para preparar el Hospital de los Ositos y frases útiles. Si tienes dudas acerca de procedimientos
y términos específicos, habla con el proveedor de atención médica de tu hijo o el especialista en vida infantil. También puedes preguntar qué otras situaciones pueden practicar y otras ideas para el hospital de los ositos.

  • Llama al niño “Doctor/a” o “Dr/a. [nombre]”, por ejemplo, Dra. Mary.
  • Para empezar, dile “Bueno, Dr. [nombre], su paciente está listo” (o el nombre del animal de peluche).
  • Simulen varios procedimientos y describan lo que está sucediendo usando los cinco sentidos. Por ejemplo, “Dr. Billy, ¿quiere que le diga al paciente lo que podrían oír en el hospital? Teddy, es posible que escuches el pitido de algunos monitores en el portasueros”. O si hay que colocar una vía intravenosa, “Teddy, voy a limpiarte el brazo, puedes sentirse frío o tener un olor distinto. Doctor, ¿puede decirle a Teddy que su misión es quedarse quieto para que podamos colocar la vía?”
  • Después de cada acción, explica exactamente lo que está ocurriendo y por qué.
  • Al final, felicita al “paciente” y al médico por su un gran trabajo.

Cuándo hacer un Hospital de los Ositos

Los Hospital de los Ositos pueden hacerse en cualquier momento. Jugar con el equipo ya puede ser beneficioso para el niño porque le permite por su cuenta y divertirse. Un juego más guiado también es excelente antes de las citas y los procedimientos a fin de preparar al niño para lo que debe esperar y practicar habilidades saludables de afrontamiento. Para concluir, a algunos niños les gusta revivir una experiencia porque les permite procesar lo sucedido.

A continuación, encontrarás una guía más específica sobre los momentos aconsejables para preparar al niño según su edad.

  • De 1 a 3 años: en el caso de los niños pequeños, lo mejor es comenzar los preparativos con solo un día de anticipación. Demasiada advertencia anticipada puede aumentar la ansiedad y conducir a ideas erróneas.
  • De 3 a 5 años: los niños mayores también necesitan prepararse más cerca de la experiencia, lo mejor son 2 o 3 días de anticipación (y no más de 5).
  • De 6 a 12 años: los niños en edad escolar pueden comenzar a prepararse 1 a 2 semanas antes.
  • De 13 años en adelante: los adolescentes suelen ser demasiado grandes para los Hospitales de los Ositos, pero es importante mantenerlo involucrado durante la experiencia. Deben ser participantes activos en la toma de decisiones y, de esta manera, comenzar a prepararse en cuanto se llegue a una decisión. Esto ayuda a aumentar el cumplimiento y le da a tu hijo una sensación de control en una situación en la que tienen muy poco.

Los Hospitales de los Ositos en la vida real: la historia de Journey

Child Examining Dolls EyesJourney tenía 6 meses cuando tuvo su primera infección de oído. Tuvo repeticiones constantes después de eso, por lo que sus médicos decidieron que necesitaba tubos cuando estaba por cumplir el año. Inmediatamente después de la cirugía, también requirió un estudio nocturno del sueño y otra cirugía un año después.

Por desgracia, a Journey no le fue bien en el hospital. Gritaba, lloraba, no respondió bien a la anestesia y todo eso solo dificultó las cosas. También estaba aterrorizado con las enfermeras y las mascarillas médicas. Después de la cirugía, Journey comenzó a despertarse a los gritos en medio de la noche. Estaba tan asustado, que solo escuchar a alguien hablar de médicos, inyecciones o incluso entrar en edificios de oficinas, lo perturbaba. Fue una situación desgarradora para la familia.

Con la intención de ayudar, su madrina (que era especialista en vida infantil) le consiguió un kit médico. Al principio, no estaba interesado, pero más tarde, comenzó a jugar y aprender sobre el equipo. Su madre y madrina practicaban los controles y los procedimientos, y empezó a disfrutar de cuidar a sus juguetes pacientes. Hasta empezó a usar el kit médico con sus perros, Poppy y Wella.

Hoy en día, las citas médicas de Journey van mucho mejor. Gracias al Hospital de los Ositos, pudo identificar el equipo, hacer la conexión con la forma en que juega con sus animales de peluche y entender que el personal médico solo quiere ayudarlo. Es un feliz niño de 2 años y medio que cuando hablan de sus oídos, hoy sonríe.

Te deseamos la misma suerte con tus hospitales de los ositos. Para obtener más consejos y formas de ayudar a tu hijo, visita la página Niños.

 

 

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